Número 31 Madrid, septiembre de 1999

EL EJÉRCITO OFRECE CHIPS DE TODO
La cultura empresarial israelí de alta tecnología

Times, 16 de agosto de 1999

Saeed Shah 


En el calor abrasador del árido sur de Israel, Intel ha invertido 1.000 millones de dólares para construir una fábrica que producirá sus chips de 0,18 micras de la más avanzada vanguardia tecnológica. Durante la misma semana de junio en que se inauguró la fábrica, los militantes de Hezbolá con base en Líbano bombardearon el país. Si la fábrica de Intel ha marcado la mayoría de edad del sector de alta tecnología israelí, el ataque de Hezbolá es un recordatorio de que la sorprendente marcha hacia adelante de dicha industria se ha producido en un entorno político caracterizado por una inestabilidad crónica. 

La primera operación de Intel fuera de Estados Unidos se produjo en Israel. Ésta fue también la primera inversión extranjera en alta tecnología en Israel. En octubre de 1973 debía inaugurarse un centro de investigación en Haifa. Ese mismo mes, Egipto y Siria atacaron simultáneamente a Israel durante el ayuno de Yom Kipur. La empresa postergó la inauguración pero sólo un año después el laboratorio de Haifa estaba ya en pie y funcionando. 

Pero ¿por qué invertir en un país tan volátil y asolado por la guerra? Steve Pool, el director de operaciones europeas de Intel, manifiesta: "En Israel hay una mano de obra de mayor calidad, en mayor cantidad. Y con menos competencia para ellos, Israel se parece mucho más a Silicon Valley que cualquier otro lugar de Europa". 

El extraordinario desarrollo del sector de la alta tecnología de Israel se ha acelerado aún más en los últimos años. La inversión extranjera directa sólo empezó a llegar en proporciones considerables a mediados de los 90, aumentando de 400 millones de dólares en 1994 a unos 2.000 millones de dólares en el último año. Del incremento de 9.300 millones de dólares en producción para la exportación entre 1993 y 1998, el 78% correspondió al sector de la alta tecnología. 

La zona de los alrededores de Tel Aviv es el enclave en el que podemos encontrar nombres tales como Motorola así como miles de start-ups. Este fenómeno se extiende hacia el norte siguiendo la franja costera entre Tel Aviv y Haifa, y hacia los alrededores de Jerusalén. 

David Rosenberg, economista, declara: "En ciudades periféricas como Migdal Haemek, que hace sólo una década eran páramos económicos, así como en docenas de otros lugares, se están creando empresas tecnológicas locales a un ritmo de una cada 36 horas". 

Israel, además, tiene pocas ventajas en lo que se refiere a costes laborales, cuenta con un gobierno bastante intervencionista, posee un mercado interno minúsculo y se encuentra lejos de los mercados principales de Estados Unidos y Extremo Oriente. Es un país del tamaño de Gales pero ni siquiera cuenta con los recursos naturales de dicho principado. 

Las circunstancias de Israel han dado pie a un éxito económico inverosímil, pero ahora se encuentra en una etapa delicada de su desarrollo desde el punto de vista tanto político como económico. Desde el punto de vista político, el nuevo gobierno de Ehud Barak debe considerar si puede salvar las negociaciones de paz con los palestinos, Siria y Líbano. La paz sería un gran acicate para el crecimiento. 

Los expertos en economía opinan que Israel, como encarnación de centro tecnológico, debe sopesar la posibilidad de dar el salto de laboratorio de alta tecnología para el resto del mundo a centro neurálgico industrial creando empresas de ámbito internacional. 

Esto ha dado lugar a un debate nacional. Los israelíes se preguntan si son tan buenos en tecnología, por qué no han conseguido crear empresas tan grandes e internacionales como Nokia, que es finlandesa, un país de dimensiones parecidas. 

Una de las explicaciones que se suele aducir es la falta de directivos israelíes competentes en el ámbito empresarial. Yoram Yahav, Director Ejecutivo fundador del Instituto de Gestión Empresarial Technion de Haifa, advierte, en tono un tanto apocalíptico, que a menos que se aborde la cuestión de la falta de directivos competentes, "el boom de la alta tecnología de Israel no será más que un fenómeno pasajero". 

En cierto modo, no es justo plantear la pregunta de por qué Israel no ha sido capaz de crear gigantes empresariales. Edgar Miller, Director Ejecutivo de Palladian, una consultora de Londres, explica: "Si nos preguntáramos por qué Gales no ha sido capaz de crear ninguna empresa de alta tecnología de 1.000 millones de dólares, la gente se reiría de nosotros". 

El proceso de paz ha abierto muchos mercados a Israel, no sólo de los países árabes, sino también de Extremo Oriente. En 1992, sólo el 4% del comercio de Israel se llevaba a cabo con Asia. Actualmente esa cifra es del 20%. 

Según el Sr. Miller, el mayor cambio que se ha producido en la alta tecnología israelí en los últimos cinco años es la creación, por primera vez, de un sector de capital de riesgo institucionalizado. Se trata de un sector muy distinto al del Reino Unido. De los 4.000 millones de dólares en fondos de renta variable privada en Israel, alrededor del 75% se dedica a las empresas de alta tecnología durante las primeras fases de desarrollo comparado con un 4% en el Reino Unido. Esto ha acelerado enormemente la creación de start-ups, cuyo número en Israel es mayor que en ningún otro país, a excepción de Estados Unidos. 

Los inversores en capital de riesgo han hecho que los equipos de directivos de las empresas en las que están involucrados sean más profesionales. Además, ha aumentado el número de admisiones a cotización en bolsa procedentes de Israel ya que los inversores bolsistas confían más en las empresas respaldadas por inversores en capital de riesgo. Cuando el resto de la economía se frenó durante el gobierno del Likud en el período 1996-99, le tocó a la industria de la alta tecnología, compuesta principalmente por empresas minúsculas, generar crecimiento en Israel. 

Yigal Erlich, anterior Científico Jefe [del Ministerio de de Industria y Comercio] y actual Director de Yozma Venture Capital, aduce: "El sector de la tecnología depende más de lo que sucede en Wall Street que nuestra economía interior. El sector de la tecnología ha sido impulsado por el espectacular desarrollo de Internet. La distancia no tiene importancia alguna en la economía de Internet y el aislamiento de Israel le confiere una afinidad con el espíritu de Internet. Cuando uno habla con jóvenes empresarios israelíes, el mensaje que se transmite con más fuerza es hasta qué punto se sienten en sintonía con Internet. 

El otro mensaje que se transmite con claridad es lo fácil que resulta recaudar fondos. Hay mucho dinero flotando por ahí, persiguiendo start-ups de alta tecnología procedente tanto de fondos de capital de riesgo como de individuos adinerados. Muchos empresarios sienten que pueden permitirse el lujo de ser exigentes. Buscan a los "inversores inteligentes", aquellos que pueden aportar a la empresa algo más que dinero, a saber, una elevada capacidad de marketing, buenos contactos, etc. 

El éxito de Israel en el ámbito de la alta tecnología se debe al capital humano. Dan Catarivas, Subdirector General del Ministerio de Finanzas, explica: "La única materia prima que tienen los israelíes está entre su oreja izquierda y su oreja derecha". 

Israel tiene más doctorados e ingenieros per capita que ningún otro país del mundo, cifra que se ha visto incrementada por la enorme afluencia de personas de elevada formación científica procedentes del antiguo bloque soviético durante los 90. La inversión israelí en investigación universitaria es del 0,80 por ciento del PIB, el doble de la media de la OCDE. 

La corta y dramática historia de Israel junto con el servicio militar obligatorio han desarrollado un papel determinante en su motor tecnológico. Aquellos que sirven en el ejército reciben una formación técnica sofisticada, a menudo en unidades especiales. Un ejército requiere de su personal improvisación y rapidez de pensamiento, una formación tecnológica mucho más rigurosa y práctica que la que puede ofrecer una escuela civil convencional. 

En el ejército, la responsabilidad que reposa sobre hombros jóvenes es considerable, cosa que desarrolla la confianza en uno mismo. Innumerables jóvenes inteligentes que han servido en una unidad de élite del ejército utilizan su capacidad y sus conocimientos para crear una empresa de alta tecnología. Es una trayectoria profesional habitual en Israel. A los israelíes parece resultarles particularmente fácil asumir riesgos, el fundamento del mundo empresarial. Se dice a menudo que los científicos e ingenieros israelíes están mucho más dispuestos a abandonar un puesto de trabajo seguro para crear su propia empresa. 

David Rosenberg declara: "No hay ningún otro país en el mundo que haya conseguido construir un sector tecnológico basándose en start-ups en lugar de empresas de reconocida solidez". 

Nimo Steinbock, de 29 años y Director de Active-Names, un start-up que ha creado el programa informático que permite conectar las numerosas direcciones electrónicas que a menudo tiene un mismo usuario, explica: "En general, la mentalidad en el ejército se caracteriza por la rapidez, hay que ser competitivo. Se actúa más que hablar. No es una mentalidad judía; es una mentalidad israelí. Los israelíes salen del ejército con las herramientas necesarias para competir. La alta tecnología es un negocio en el que la competencia es feroz. Se ajusta a nuestra mentalidad. Aquí en Israel no nos tomamos las cosas con parsimonia". 

La pericia tecnológica militar israelí nació de la necesidad cuando el país tuvo que enfrentarse al embargo de armas en los años 60. Israel, rodeado de enemigos, tuvo que improvisar su propio armamento rápidamente. La tecnología militar de comunicaciones que se desarrolló entonces, por ejemplo, fue trasladada más tarde directamente al sector de telecomunicaciones israelí. 

No obstante, la experiencia del ejército puede ser una de las razones de la falta de capacidad de marketing de los innovadores israelíes. Raphael Salomon, director de Sphera, un start-up que desarrolla programas informáticos para los proveedores de servicios de Internet, aduce: "En el ejército, el marketing no tiene importancia. La política de precios no tiene importancia. Sólo tienes que entregar el producto. Es un modo de pensar distinto". 

El generoso apoyo por parte del estado israelí y la ingente ayuda americana también han desarrollado su papel a la hora de convertir al país en "el segundo Silicon Valley". Las empresas israelíes parecen estar preparadas para desempeñar un mayor papel en Europa. Comparadas con las aproximadamente 100 empresas israelíes que cotizan en Nasdaq, sólo hay un puñado que cotizan en Londres. Pero los israelíes están empezando a considerar la admisión a cotización en bolsa en Europa en lugar de Estados Unidos. 

Las bolsas de Londres, Francfort y Eastdaq compiten hoy por hoy por las empresas israelíes. La Corporation of London recientemente puso la alfombra roja a los hombres de negocios israelíes al organizar un acontecimiento para presentárselos a la City. El fondo Britech del Departamento de Comercio e Industria de 15,5 millones de libras esterlinas, el primer fondo conjunto de investigación y desarrollo entre el Reino Unido y otro país, será lanzado este otoño. 

El Departamento de Comercio e Industria estima que el comercio bilateral entre el Reino Unido e Israel alcanzará los 3.000 millones de libras esterlinas el año próximo. El vínculo empresarial británico-israelí parece resuelto a florecer. Los sondeos demuestran que una abrumadora mayoría del sector empresarial israelí está a favor de un acuerdo de paz con los palestinos. Que los políticos no se lo nieguen.