![]() |
Actualidad Israeli |
||
|
sección semanal 31-8-00 |
|||
|
Por Ezequiel Finkelberg
|
|||
| Relacion entre religiosos y Laicos | Proceso de Paz | Politica Israelí | Líbano e Israel |
La semana política encontró a Ehud Barak, Primer Ministro de Israel, en medio de una heterodoxa serie de actividades. La semana comenzó con sus afirmaciones de que en caso de no contar con el apoyo de los partidos religiosos (en especial Shas) para la paz con los palestinos o para crear una Constitución, o si acaso los palestinos declaren la independencia antes de que sea aprobado por las partes según lo estipula el acuerdo de Oslo de 1993, considerará crear un Gobierno de Unidad Nacional donde “el (partido de la oposición) likud es un compañero natural”. Y finalmente agregó que siente “admiración” por el presidente del mismo, Ariel Sharon.
Mientras tanto, las partes en
pugna siguen intentando ganarse el apoyo internacional con vistas al 13 de
septiembre. Esta semana Barak viajó en calidad de Ministro de
relaciones exteriores a Turquía y Iaser Arafat, Presidente de la Autonomía Palestina, asistió al
Comité de Jerusalem de la Organización de la Conferencia Islámica donde afirmó que
la ciudad es “la llave para la paz y la guerra” y que no hará concesión
es en torno a ella.. En dicha conferencia no sólo asistieron
representantes de los países musulmanes. Arafat se mostró como el guardián de los sitios sagrados no
sólo para los musulmanes sino
también del cristianismo. “Existe
la necesidad para la comunidad internacional de multiplicar los esfuerzos para
congelar la colonización de Jerusalem que realiza Israel y de conformar una posición árabe,
Islámica y
cristiana”. Esta, además, fue
la primera vez que una delegación de seis representantes de iglesias cristianas se hizo presente como
parte del comité. El delegado de la iglesia greco ortodoxa, Atallah Hannah, afirmó en el sitio que “Al Quds (nombre que los árabes le dan a Jerusalem)
es una ciudad árabe y
palestina con sus sagrados altares, cristianos y musulmanes. No habrá paz
en la región hasta que la ciudad sea devuelta a sus legítimos
dueños y
se convierta en la capital del Estado Palestino independiente”.
Por
otro lado en los territorios en disputa, tres soldados israelíes murieron como
consecuencia de la acción llevada a cabo contra el terrorista palestino Majmud
Abu Janoud, 33, a quien se le adjudica ser el ideólogo de los ataque suicidas en Jerusalem de 1997, que mataron a 38
personas. El Sargento Liron Shavit, 20, el Sargento Roi Finlsteiner-Even,
21, y el Sargento Niv Iaacovi, 20, cayeron en la batalla cuando 100
miembros de las fuerzas del Tzahal encerraron al terrorista en el pueblito de
Atzira Shamali (Zona B: autonomía palestina pero seguridad a cargo de Israel)
al lado de la ciudad de Nablus (Autoridad Palestina) y se sospecha que murieron
como consecuencia de disparos de sus propios compañeros. Abú Janoud logró
escapar de la emboscada y se refugio dentro de la AP donde fue internado debido
a las heridas en un hospital de la zona donde es custodiado por la policía palestina. El Gobierno
israelí pidió le sea entregado el miembro de Izidim al Kassem, brazo armado del Jamas,
pero Jibril Rajoub, Jefe del Servicio
de Seguridad Preventivo, negó dicha
posibilidad y afirmo luego que ya está siendo juzgado por la AP ”Los
israelíes han cometido un error y deben pagar el precio”. Luego
aclaró que sólo será
condenado si se comprobara que (Rajoub) “ haya perjudicado los
intereses nacionales”
En el
frente interno la organización Gush Shalom pidió el “desmantelamiento”
de Dubdeban, el cuerpo de elite al que pertenecían los jóvenes militares, cuyo
trabajo en ingresar a Judea, Samaria y Gasa para detectar y extraer a los
terroristas dado que “es innecesaria”. Por su parte los compañeros de unidad de los
muertos rechazaron los pedidos de disolución del grupo y publicaron una carta abierta en la página electrónica del Diario Iediot
Hajaronot en donde afirmaban que no estaban interesados “en la situación
legal, política o
mediática
del asunto... en nuestro trabajo nos enfrentamos con la vida y la muerte” y
describieron el tratamiento que los medios de comunicación israelíes le dieron al tema como un “linchamiento”. Los soldados
de la unidad, que como los fallecidos, rondan los 20 años,
recibieron el apoyo de distintos ex miembros del ejército entre los que se encontraba Lihon Kahana,
activo entre los años
‘90 y ‘95. Para él “mientras
la crítica
es legítima,
es innecesario atacar a los soldados y demandar que la unidad sea
desmantelada”. Itzjak Levy del Partido
Nacional Religioso centró su visión en otro punto sosteniendo
que “es imperdonable la fácil manera en que los terroristas encuentran refugio en la AP” y
calificó de “puerta
giratoria” la política de persecución de los terroristas por los palestinos. Mientras
tanto, la propia policía palestina confirmó que la seguridad de la cárcel de Nablus -donde será
envidado para bajo custodia de la Fuerza 17 de Arafat - es muy débil.
En
cuanto al Rey jordano Abdullah II parece que este se encuentra sólo ante una posibilidad de
apoyar cualquier tipo de paz con el Estado Judío, aún ante el costo político interno que representa para Barak la entrega de cualquier parte de
Jerusalem luego de afirmar en su campaña política que nunca dividiría la ciudad. Antes de la visita que realizara la semana pasada en torno
al proceso de paz de Oslo, a mediados de agosto 28 acusados de conspirar para
llevar a cabo atentados terroristas contra extranjeros durante las celebraciones
por el nuevo milenio fueron declarados inocente por una corte militar jordana al
finalizar un alegato el abogado de 16 de los acusados. Jawad Yunis, tal
su nombre, afirmó que “la Jihad (guerra santa) es una
obligación para todos los musulmanes”. Asimismo el 25 de agosto
luego del regreso del rey a su país tuvo que enfrentar una manifestación de 5.000 fundamentalistas islámicos contra la paz
pidiendo que la destrucción de
Israel sea llevada a cabo por los terroristas suicidas del Jamas. En dicha
concentración, la más grande organizada por los Hermanos Musulmanes desde
la guerra del Golfo hace diez años, habló Abdul Majeed Thunaibat, líder del Frente de Acción Islámica quien pidió una Jihad (guerra santa) contra el estado de
Israel. Al finalizar su discurso subió al púlpito
el Sheik Hamsa Mansour quien aseguró que “los judíos son
nuestros enemigos y no tienen lugar en palestina”.
Cuanto
más se acerca la fecha tope
para que las partes decidan el status final de los territorios en disputa la
animosidad contra Israel aumenta, haciendo incapié en supuestas intenciones
de Israel de destruir los lugares sagrados del Islam. Así
advertía el Sheik
Ajmed Bitawi, líder
del Jamas Islámico
en Nablus (Shjem), a los negociadores palestinos para que no hagan concesiones
sobre Jerusalem porque “los israelíes quieren demoler la
mezquita de Al Aqsa” y advirtió que
si cualquier israelí intenta hacerle algo a la mezquita “habrán ataques militares y quemaremos Israel”.
La animosidad directa contra los judíos de Medio Oriente tambien va en aumento. Según el Dr. Ajmed Iusuf Albu Abian “la resurrección de los muertos no ocurrirá hasta que en la batalla contra los judíos estos sean asesinados” (28/7/2000 en la televisión palestina) encontraba apoyo en las palabras del Secretario General del Movimiento por la lucha Islámica el 9 de junio del mismo año quien sostuvo que“Jerusalem nunca fue la capital del estado hebreo... El fin de la entidad sionista es una necesidad del Corán. No existe lugar (para Israel) no importa cuan larga sea la lucha hasta lograr hacerlo desaparecer”
El
Secretario general de la Autonomía Palestina, Ajmed,
Abdel Rajman dijo a La Voz de
Palestina que “Israel tiene una
presencia en las tierras palestinas, las que se convertirán
en rehenes en las manos de los palestinos” en caso de que Israel tome
algunas medidas contrarias a los deseos palestinos.
En contraposición
Ehud Barak afirmo que para la “si
los palestinos quieren declarar un estado palestino, primero deben declarar que
el conflicto árabe-judio
de un siglo de duración
ha llegado a su fin”.
El rey
de Jordania, Abdullah II, visito el día
miércoles pasado Israel y los territorios de la Autonomía Palestina
donde se encontró con el jefe del gobierno palestino, Iaser Arafat. Una vez en Tel- Aviv se entrevisto con Barak
. No se realizo un encuentro con el Presidente de Israel, Katzav, ya que el rey jordano se nego a encontrarse con dignatarios
israelíes en la Jerusalem, ciudad capital de país y centro de las disputas ya
que los palestinos la reclaman como futura capital del estado que desean se
conforme como conclusión de Olso. Durante su visita el representante máximo
del país Achemita sostuvo que su posición
es en favor de una soberanía Palestina sobre la capital de Israel.
La
visita de Abdullah II sucede en medio
de las giras de Arafat (por la AP) y
Ben Ami (por Israel) alrededor del mundo en búsqueda de apoyo para las causas
propias una vez que haya superado el 13 de septiembre, fecha en la cual los
acuerdos de Oslo iniciados en 1993 deberían llegar a un status final.
Las palabras del Mayor del Tzahal General Moshe Ivri Sukenik de la semana pasada que afirmaban en caso de desatarse una escalada de violencia “no podremos defender a los pobladores del norte... lo que exigirá una respuesta contundente incluyendo acciones desde el terreno, esto es, una invasión” fueron respondidas por el Sheik del Jizbollah Jazan Nastrallah que afirmó que “este General y su país no pueden imaginarse que un ataque al Líbano quedará sin respuesta... cuando los asentamientos (ref.: las ciudades israelíes del norte de Israel) estaban a decenas de kilómetros no estaban seguros. Qué hay de la situación actual cuando se encuentran a unos pasos de nuestros mujadines (luchadores sagrados)”.
Relacion
entre religiosos y Laicos
Un
grupo de soldados ultra ortodoxos del Tzahal fueron atacados en el barrio de Mea
Shearim por otros jaredim que se niegan al servicio militar con piedras y
botellas vacías teniendo que ser rescatados por la policía antes de que nadie fuese
herido.